En nuestra memoria individual los recuerdos nunca mueren, se almacenan en lo profundo de nuestro ser. Sin embargo, un día cualquiera regresan, para demostrarnos que la conciencia no es tan solitaria como muchos pensamos. Prueba de ello es el proyecto Blanco Porcelana, que está enclavado en la historia personal y familiar de la artista Margarita Ariza, quien rompió las barreras del arte para incitar al público a reflexionar sobre el racismo en medio de unas condiciones de mestizaje complejas como las que vivimos en Colombia.
© 2011 Natalia Gnecoo. All Rights Reserved. Powered by Ideas Fan.