Recibí con mucho agrado la invitación para el último Art Show de Carlos Vanegas, llamado “Reflects”, que estará exhibida del 8 de julio al 6 de septiembre del 2011 en Hudson Guild Gallery. Pero fue aún más gratificante la maravillosa noticia que el Agora Gallary de Nueva York. le ofreció representar su trabajo, pues estoy segura que es un logro muy merecido que inspirará a muchos colegas suyos a vencer las barreras de la inmigración, a seguir luchando por sus sueños, sin desfallecer, sin temer al fracaso, al rechazo, sin sentirse excluidos, porque si se puede!
Vanegas se considera orgulloso de su gran hazaña. Sin embargo, su mayor satisfacción es recibir mensajes de felicitación de sus viejos amigos que han seguido sus pasos como si se tratara de un diario de imágenes de un inmigrante. Un conmovedor diario que trataré de sintetizarles en los siguientes párrafos.
Carlos Vanegas nació en la península colombiana de La Guajira. Estudió Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de la Sabana en Bogotá, Colombia. En 1993 realizó estudios de Procedimientos Contemporáneos de la Imagen (PCI) en la Escuela Massana; Producción y Realización de Televisión en los canales locales de Nous Barris y Ciutat Vella en Barcelona, España. También participó en el seminario: “Telenovela, una arquitectura de los sentimientos”, dictado en la Universidad Internacional de Andalucía en Huelva por los más destacados productores y realizadores de este género televisivo Latinoamericano.
Desde su llegada en 1999 a los Estados Unidos ha ligado el periodismo escrito con la imagen. Sus trabajos en prensa y fotografía como reportero en la industria del entretenimiento latino fueron publicados en medios de diferentes países como la revista Aló, Ser Caribe, Gente, TV y Novelas y Cromos de Colombia; Viernes y Colly's de Venezuela, Hola, Lecturas y Lazo latino de España y en los magazines hispanos Número, TV-Notas, Mira!, Selecta y Ocean Drive en Miami.
Anteriormente, se había desempeñado en Colombia como productor y realizador de televisión a través del Canal Señal Colombia en Bogotá y Telecaribe en Barranquilla, a través de programas como 'Estilos de vida', 'Danza conmigo', 'Diga… No diga' y la serie de gimnasia folklórica 'Conga Caribe' para Gems Televisión. En 1996 fue asistente de producción en la película Colombo-española “Todo está oscuro” dirigida por Ana Díez. Después comenzó a realizar proyectos independientes como “¿Qué hay detrás del Miss Venezuela?”, “Gianni Versace”, “Shakira Inevitable” y “Luis Caballero, me tocó ser así”.
Su entrada al mundo del espectáculo se inició en 1987 con el Teatro La Barandaen Bogotá, donde se desempeñó como asistente de producción y dirección de arte en la obra “Dos gallinas sentadas hablando mierda” y “Orquesta de señoritas”. Luego, regresó a Barranquilla, donde alternó su labor como productor y director de arte en Telecaribe y en algunos proyectos fotográficos para la Revista Miércoles del periódico El Heraldo de Barranquilla.
Vanegas llegó, inicialmente a Miami y después a Nueva York, donde afianzó su dedicación definitiva en la imagen. Sus muestras fotográficas han sido expuestas en el Centro Cultural Julia de Burgos en el Hispanic Harlem, en la feria de arte internacional FIGMENT en Governors Island, en la galería Leslie / Lohman Gay Art Fundation y en Paula Bar Chelsea Gallery en La Gran Manzana.
Su búsqueda artística está ligada a su entorno, su diario vivir entre los puentes emblemáticos de Nueva York y a partir de ellos desarrolla su óptica y su historia personal. Esto ha dado como resultado la temática para la realización de proyectos fotográficos como ‘NYC: 3N1' -The Eyes Of An Inmigrant-, una trilogía editorial que ha desarrollado en tres libros independientes que conforman uno: ‘Instantes, Famosos In Fraganti’, ‘NYC: City of life’ y ‘Confesiones e interpretaciones’, una visión del mundo que lo rodea desde que se radicó en la capital del mundo con temática sobre orientación sexual.
Carlos fue seleccionado como uno de los diez mejores fotógrafos en el concurso Fotomoda 2002, organizado por la embajada de Francia en el Bogotá Fashion. Años más tarde fue galardonado con el premio ‘Young Leader 2007’ de la fundación ‘Latin Commission and Aids’ por su contribución al proyecto “Somos” y su trabajo como educador en la Comunidad Latina de Nueva York, la ciudad que lo mantiene cautivo en el exilio.
Nueva York bajo la lupa de un inmigrante.
¿Qué mensaje quiere transmitir con su serie “Reflects”?
Creo que lo importante es que cualquiera que vea mis fotos pueda captar en ella su propio mensaje, ese mensaje personal que las hace diferentes y que cada uno interpreta de manera distinta, aunque mi estado anímico en cada una de ellas sea el mismo. Al principio con NYC Looking Up y NYC: 3N1 todo era muy frío, muy triste, había mucha soledad. Ahora con 'Reflects' he dado un giro enorme con la temática inicial de mi trabajo, las fotos reflejadas en el agua son abstractas y las de los cristales figurativas, pero en el fondo sigo esa misma búsqueda inicial, esos detalles que algunas personas no perciben y que solo yo puedo descubrir y que están ahí, sin trucos, tal como son. Ahora con 'Reflects', todo es mucho más subjetivo, poético. Es la vida misma.
¿Cómo fueron sus primeros pinitos en la fotografía?
Desde el 2005 cuando comencé a trabajar en la fotografía, por iniciativa de mi hermano Víctor, quien es arquitecto y necesitaba en Bogotá unas imágenes de New York para una escenografía, mi inquietud siempre ha sido mostrar cosas originales , diferentes y con una perspectiva diferente. Mi primera exhibición 'New York Looking Up', una propuesta que gustó mucho, las impresiones son en papel metálico y durante la exhibición 'Optica Journal', en Paulabar Chelsea mi trabajo fue comparado con los inicios de Andy Warhol. Sé que mi estilo es vanguardista, porque mis fotos son realistas contemporáneas y lo que las diferencias es el enfoque, la luz, el manejo de sombras, pero lo principal es el punto de vista.
Usted es un fotógrafo urbano, ¿qué es lo que más sensibiliza en el momento de disparar su cámara?
Para trabajar debo estar motivado, absorbido por lo que voy a hacer, metido en el tema. Soy muy sensible y apasionado con lo que hago. Un objeto, un edificio o una escena callejera me motiva para encontrar en ella esos elementos o mensajes que persigo en la fotografía. La imagen al igual que la literatura o la escritura tiene una inmensa expresión, un contenido muy profundo. Lo curioso de mis fotografías es que ninguna ha sido tomada con una cámara profesional, he usado un equipo muy doméstico, como la cámara Power Shoot de Canon. Por eso puedo afirmar que el proceso creativo nunca es superado por el equipo, hay que saber usar los recursos. No obstante, amigos y colegas como la fotografía barranquillera Rigel Castro me dicen que mis fotos son muy profundas, están llenas de sensaciones, de muchos mensajes y sentimientos. En realidad eso es lo que busco cada vez que disparo mi cámara.
¿Cuál es el sello que distingue sus fotografías?
Originalidad, composición y enfoque temático.
¿Qué ha sido lo más difícil para lograr exponer en una galería en Nueva York?
Al principio todo es muy difícil, desde la creación de un 'body work' hasta la preparación de un portafolio, el proceso o preparación del trabajo para ser escogido durante las audiciones y lograr que crean en ti. Para mí lo más duro ha sido la participación en las convocatorias, eso es lo que más tenso me pone, pero con el tiempo todo se vuelve rutinario y parte del proceso.
Usted ha trabajado como periodista en producción de televisión, pero finalmente ¿por qué prefirió la fotografía?
Pienso que uno en la vida va quemando etapas, y Nueva York es una ciudad que te hace replantear lo que estás haciendo, hacia dónde quieres ir. Ayer precisamente hablaba, sobre la experiencia de vivir aquí con mi amiga Diana Franco, quien es actriz. Nueva York es una ciudad abierta a tantas posibilidades y oportunidades que de repente te dices: Yo siempre quise hacer esto y ahora puedo hacerlo. Sin embargo, la producción siempre ha estado allí, yo mismo me encargo de desarrollar cada etapa de mi trabajo desde la planificación hasta la colgada del cuadro. Para mi hacer fotografía es seguir haciendo televisión, porque es producir imágenes estáticas y en televisión son imágenes en movimiento.
Nueva York es una ciudad que ha inspirado a muchos artistas, ¿cómo describe usted la Gran Manzana?
Una inmensa urbe, a veces incontrolable que nos nutre por su diversidad, por las oportunidades, por el día a día que enfrentamos y porque lo vemos todo en cuestión de segundos. Al principio todo fue muy duro, no sabía qué rumbo tomar, no estaba preparado para vivir aquí, hasta que finalmente fui venciendo cada periodo y logré adaptarme a ella, domarla. No dejar que ella pase por encima de ti, sino tú sobre ella. Pero hay que estar preparado y con madurez para vivir en la Gran Manzana porque no hay mejor escuela en el mundo que vivir en Nueva York. Mi relación con la ciudad ha sido como las de los amantes, muy profunda, de amor y odio al mismo tiempo. Un día quise irme a vivir a Los Ángeles, y me fui con todo, y alrededor del mes, me di cuenta que la extrañaba demasiado y estaba dejando todo lo que había construido, era empezar de nuevo, tuve que regresar. Hoy pienso que moriré en Nueva York.
¿ El proceso de inmigración a Norteamérica ha marcado su vida artística en alguna forma especial?
Indudablemente nos marca a todos, es como decía un largo proceso. Al principio hay muchas dificultades, te cuesta adaptarte a un nuevo país, la nostalgia te embarga y extrañas todo, la casa, la comida, los amigos, pero cuando vienes a ver el tiempo pasa sin darte cuenta, hasta que llega un momento en el que no te sientes de allá ni de aquí. Para mí ha sido un proceso largo por mi condición de asilado político. Ahora, describo todo lo que he vivido como un enorme toro, al que estoy tomando por los cuernos para lograr mis sueños o mi búsqueda artística. Los obstáculos han sido solo un incentivo para madurar, crecer, alcanzar mis metas y compitiendo conmigo mismo. Yo nací para dejar huellas y este es mi destino. Ahora, no sé que como será mi regreso a Colombia, pero pienso volver con el favor de Dios para el 2013
¿Cómo siente que ha sido su evolución en la fotografía, desde su primera exhibición hasta ahora?
Enorme, cada trabajo es diferente y eso es normal, nos va pasando a todos. La evolución siempre esta allí y cada vez estás buscando ser mejor o presentar algo mejor o diferente. Hoy cuando me dicen, vi tus fotos y me puse a llorar o me ericé, siento una enorme satisfacción y me emociona mucho. Mireya Burgos, quien revelaba mis rollos en South Beach, durante mi etapa de reportero, me escribió hace poco un correo electrónico y me decía: "Carlos, estoy tan orgullosa de ti, te voy a ser muy honesta, se me aguaron los ojos y tengo un nudo en la garganta. Yo que vi tu fotografía de hace que 10 años y ahora que veo estas, no es la del Carlos Vanegas que se fue de Miami, esto es de un fotógrafo profesional y serio, yo no sé qué pasó con el Carlos de Miami, pero el Carlos de Nueva York cada día me impresiona con sus fotografías. Me encantan tus fotos". Ella más que nadie conoce mi trabajo y esas palabras son una motivación para mi carrera como artista.
¿Siente alguna influencia especial por algún otro artista o fotógrafo que haya marcado su vida?
Consciente e inconscientemente, todos influyen en ti. Siempre estoy mirando las propuestas y exhibiciones en las diferentes galerías. A veces mi plan es recorrerlas una a una, cuando veo algo que me impresiona me digo quiero hacer algo así y cuando trabajo en mis propuestas no pienso en nada de ello, pero quizás ese deseo inconscientemente se refleja en algo. Hay muchos fotógrafos buenos, sin embargo mis preferidos siempre han sido Richard Avedon, Helmut Newton, Bruce Weber, Ansel Adam y John Divola. La calidad del trabajo de Divola me impresionó cuando tuve sus cuadros frente a mí y me dije quiero llegar a ese nivel.
Si pudiera retratar una imagen que reflejara ser un inmigrante colombiano en Nueva York, ¿cuál escogería?
Cualquiera de mis fotografías podría ser, porque todas han sido logradas a través de los ojos de un inmigrante.
Si estuviera en Colombia en estos momentos ¿qué imágenes le gustaría plasmar en sus fotografías?
Quisiera recorrer los pasos de mis ancestros, mi Guajira, el Caribe, el Amazonas y el Pacífico, en fin, esa imagen colombiana que pudiera mostrar al mundo con el sello Carlos Vanegas.
Agradecimientos: Carlos Vanegas. Patricia Ripoll
Biografía autorizada por: Carlos Vanegas
Fotos exclusivas: Carlos Vanegas.







